El legado de nuestros frutos


Una de las lecciones mas importantes que he recibido como seguidor de Jesús es siembra y cosecha. Lo que sembramos en esta vida es lo que cosechamos. Es un pilar dentro de la cultura de la iglesia y abre paso a un tema de suma importancia, los frutos. Todos en algún momento de nuestra vida hemos escuchado la famosa frase que se encuentra en Mateo 7:16, “por sus frutos los conocereis”. Como seguidores de Jesus se espera que demos frutos, que nuestra conducta, decisiones y forma de pensar refleje al Padre así como Jesus era un reflejo de El.

Aunque esto es un tema de mucha exposición, tenemos que hacernos la pregunta, ¿porque son importantes los frutos? La Real Academia Española define Fruto como el producto de las plantas, que, aparte de la utilidad que puede tener, sirve para desarrollar y proteger la semilla. La mayoría de las ocasiones pensamos que el fruto es el resultado de algún proceso o esfuerzo y aunque en parte es cierto el fruto va mucho más allá. La definición dice que además de su utilidad sirve para desarrollar y proteger la semilla. Esa semilla que en un futuro se convertirá en un nuevo árbol que dará nuevos frutos, que dará nuevas semillas.

El fruto es mucho más de un resultado que podemos ver o disfrutar. ¡Cuando hablamos de fruto también hablamos de legado!

En el evangelio de Juan capituló 11 encontramos la historia de la resurrección de Lazaro. Una historia fascinante de como Jesus resucito a su amigo Lazaro después de 4 días de muerto. La palabra dice que muchos judíos creían en Jesus y lo seguían con el simple hecho de ver a Lazaro entre ellos. Lazaro el fruto del poder de Dios estaba cautivando la atención y corazón de las personas y las estaba acercando a los pies del Maestro.

De la misma manera en la que muchos creían los principales sacerdotes acordaban dar muerte a Jesus y a Lazaro. No solo fueron tras la persona, fueron tras su frutos. Es importante entender que muchas veces los frutos llegan mas lejos que nuestras palabras y que cuando no pueden sacarte de la ecuación trataran de menguar tus frutos. Tus frutos tienen el poder de trazar un nuevo rumbo en nuestro presente y moldear el futuro de próximas generaciones.

Hoy nos tenemos que preguntar:

¿Cuáles son los frutos que estamos dando?

¿Cuáles son las circunstancias que me detienen de dar frutos?

¿Que podemos hacer para mantener esos frutos?

Las primeras dos preguntas solo las puedes contestar tu, pero la tercera podemos seguir algunos consejos que podemos encontrar en el primer capítulo de la segunda carta de Pedro.

“En vista de todo esto, esfuércense al máximo por responder a las promesas de Dios complementando su fe con una abundante provisión de excelencia moral; la excelencia moral, con conocimiento; el conocimiento, con control propio; el control propio, con perseverancia; la perseverancia, con sumisión a Dios; la sumisión a Dios, con afecto fraternal, y el afecto fraternal, con amor por todos. Cuanto más crezcan de esta manera, más productivos y útiles serán en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo;”

2 Pedro 1:5-8 NTV

Pedro nos invita a enfocarnos en siete aspectos en nuestra vida que están directamente relacionados a nuestros frutos.

1. Excelencia moral

2. Conocimiento

3. Control propio

4. Perseverancia

5. Sumisión a Dios

6. Afectó fraternal

7. Amor por todos

Muchas personas siguen la mayoría de estos puntos y tienen buenos resultados en los diferentes proyectos que emprenden. La excelencia moral el conocimiento, el control propio y la perseverancia son cualidades de personas exitosas. Aun así, si solo nos enfocamos en estas cuatro nuestros frutos no tendrán la trascendencia que pudieran tener si aplicamos la sumisión a Dios, el afecto fraternal y el amor por todos. Una persona que esta rendida a Dios no pierde el enfoque porque esta constantemente respondiendo a las directrices del Padre. El afecto fraternal y el amor por todos expande el alcance de tus frutos

“Cuanto más crezcan de esta manera, más productivos y útiles serán en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”

Si dedicamos tiempo para crecer en estas siete areas de nuestra vida nos mantendremos dando frutos sin importar las circunstancias que nos puedan rodear. Nuestros frutos desarrollaran y protegerán la semilla sembrada para las próximas generaciones. “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.” Gálatas 6:9 NTV


ESCRITO POR:

Iván G. Feliciano Torres

Iván es músico, predicador, líder de jóvenes y ministro del evangelio. Ha servido en misiones en Honduras y Nicaragua. Es guitarrista de Proyecto Edén y próximamente podrás escuchar letras de su autoría. Tiene un corazón enorme y vive una vida llena de testimonios de que Jesús está vivo. Conéctate con el ministerio Proyecto Edén para que continues siendo edificado por lo que Dios está haciendo en su vida.